“Me acaban de sacar un diente”. Entrevista a Cristian Bugatti (alias Bugo)

Entrevista al artista italiano Cristian Bugatti, alias Bugo (Rho, Italia, 1973).

Texto original en Nicola Mariani│Arte y Sociedad, Blog de Nicola Mariani.

Cristian Bugatti, The sound of love, 2012, installation view at Room Galleria, Milano. Courtesy: Cristian Bugatti.

Cristian Bugatti, The sound of love, 2012, installation view at Room Galleria, Milano. Courtesy: Cristian Bugatti.

La gran lección de Allan Kaprow (1927-2006) fue sin duda la de situar el hecho artístico dentro de un espacio simbólico y material de confluencia entre las tendencias de las artes visivas y las disciplinas del espectáculo; en donde los materiales plásticos y los objetos de la realidad cotidiana se hacen vivos a través de una recontextualización semántica y expresiva, traspasando aquellos límites dentro de los cuales se habían tradicionalmente confinado las artes así llamadas “del espacio” y “del tiempo”. Y, por ende, superando aquellos mismos límites dentro de los cuales se había confinado el así llamado “arte”, para otorgar una dignidad inédita al concepto de no arte.

En la Parte I de La educación del des-artista (1971), Kaprow escribía: «No-arte es aquello que aún no ha sido aceptado como arte pero ha captado la atención de un artista con tal posibilidad en mente. Para quienes le interese, el no-arte (primera contraseña) existe sólo fugazmente, como una partícula subatómica, o quizás sólo como postulado. De hecho, en el momento en que éste ejemplo se hace público, se convierte automáticamente en un tipo de arte. Digamos, por ejemplo, que estoy impresionado por las cintas mecánicas de ropa que se utilizan en las tiendas de lavado a seco. Mientras que éstas realizan su actividad normal y me planchan el traje en veinte segundos, ¡flash!, de repente se convierten en Ambientes Cinéticos, simplemente porque he pensado en ello y lo he escrito aquí. (…) Hacer arte es algo muy sencillo hoy en día».

Sabemos hoy que aquel fil rouge que conecta una gran parte de las prácticas artísticas actuales con las primeras provocaciones duchampianas de hace aproximadamente un siglo – pasando por el ready made y el arte objetual; el arte comportamental del gesto y de la acción; el arte conceptual y el apropiacionismo – se situa en un espacio intersticial entre el “arte” y el “no-arte” (en el sentido aclarado por Kaprow) del cual cíclicamente afloran formas y no-formas llamadas artísticas en las que todo tiene cabida, del azar a la tautología, de la provocación a la crítica social, del surrealismo al nonsense, del retoque a la post-producción… En fin, sabemos que hoy en día el artista se mueve en un entorno híbrido y ambiguo en donde su valor añadido depende muchas veces de su mera intención; de su capacidad de “seleccionar”, en vez que de “crear”, la obra de arte. A través de una operación de aislamiento de objetos, materiales, comportamientos, situaciones. En este sentido, Kaprow tenía toda la razón: hoy en día hacer arte es algo muy sencillo. Más sencillo que nunca. Por lo menos desde el punto de vista práctico y técnico. Quizás lo sea un poco menos si nos referimos con el adjetivo “artístico” a la calidad – en términos de capacidad de suscitar en el otro emociones, relfexiones, sugestiones estéticas, poética y emotivas – de los efectos de la que podríamos llamar intervención semántica y selectiva operada por el artista sobre la realidad.

El trabajo artístico de Cristian Bugatti (Rho, Milán, 1973) nace de una oscilación constante entre el “arte” y el “no-arte”, en el sentido explicitado por Kaprow de movimiento pendular entre la obra en potencia, todavía metida en un contexto cotidiano (tradicionalmente extra-artistico), y su afloración a la superficie en tanto que casus público con una relevancia ejemplar.

Conocido en Italia también con el pseudónimo de Bugo, Bugatti ha desarrollado a lo largo de los últimos quince años una importante carrera como músico. A partir de mediados de la década pasada se dedica también a la creación plástica y visual, a la cual ha llegado a través de un camino silencioso y muy personal fuera de los circuitos mediáticos y de los recorridos convencionales de la formación artística. El hecho de proceder de un ámbito ajeno al tradicional sistema del arte contemporáneo – algo que muchos todavía siguen considerando una heterodoxia – carga su labor de una autoconciencia y de un sentido de responsabilidad especial para que sus trabajos no sean vistos como un mero ejercicio esteticista. Como nos ha contado personalmente «se trata de pasajes, y ahora está en mi manos demonstrar cuánto soy serio en lo que hago. Tal vez haga falta tiempo para entender plenamente lo que estoy haciendo».

En la profundizada y articulada entrevista que le hicimos, y que publicamos a continuación, hemos estado hablando con Cristian de éste como de muchos otros temas. Agradecemos al artista por su gran disponibilidad y por haber confiado en nosotros.

Cristian Bugatti. Foto: Nicola Favaron. © Nicola Favaron. Courtesy: CristianBugatti.

Cristian Bugatti. Foto: Nicola Favaron. © Nicola Favaron. Courtesy: CristianBugatti.
 

Entrevista a Cristian Bugatti (alias Bugo)

Hace poco me dijiste que cuando eras adolescente el arte te parecía algo lejano, una cosa para intelectuales. No eras un buen estudiante de asignaturas artísticas y te gustaban más la poesía (sobre todo Rimbaud) y la música rock. Al igual que muchos adolescentes de entonces, querías ser punk. Más tarde, en los años noventa, empezaste una brillante trayectoria como músico, que dura desde hace más de quince años y que te ha convertido en un verdadero personaje de culto: Bugo. A mediados de los años dosmil, paralelamente a tu trabajo de músico empezaste, de manera casi espontánea, a dedicarte con continuidad también al arte plástico y visual. Y llevas ya algunos años exponiendo en galerías y centros expositivos. ¿Qué pasó entonces? ¿Ha cambiado tu concepción del arte?

Cuando era adolescente tenía una visión muy restringida del mundo del arte, no estaba para nada metido en la realidad. No sabía pintar, y en mi casa nunca se hablaba de arte. No había nacido artista. Y como no sabía que existían Duchamp, Manzoni, la performance, el arte conceptual, para mi el arte visual sólo era o pintura o escultura. Digamos que llegué al arte visual a través de algunos pasajes muy lentos y graduales. Mi interés por la poesía, y posteriormente la música, me llevaron a desarrollar una visión más amplia, que desde hace algunos años incluye también el arte visual. De la palabra a la música a lo visual.

Se trata de unos pasajes que han llegado de manera muy natural. Nunca he frecuentado escuelas o academias, y por lo tanto en los años he desarrollado una idea de arte tal vez un poco confusa. De hecho, todavía no sabría decirte cuál es mi concepción del arte. Posiblemente para mí el arte sea una manera para crear una tensión, un diálogo. Quizás utilice el arte para dialogar con el mundo.

Una frase que me dijiste y que me llamó mucho la atención fue: «el arte es otra manera para aferrar mi tiempo». ¿Quiere decir esto que para tí la música se ha convertido en un ámbito creativo demasiado estrecho? ¿Se podría decir que tu acercamiento al arte deriva de un deseo de mayor libertad expresiva con respecto a la música?

Soy músico desde hace 15 años y he de decirte que en el ambiente musical italiano siempre he encontrado que algo desentonaba. Viví algunos años como músico independiente, luego hace 10 años firmé con una multinacional, pero siempre me he sentido fuera de lugar. Muchas veces a lo largo de los años he pensado en retirarme, pero siempre he encontrado la fuerza para dedicarme a proyectos musicales que me daban ganas de seguir.

En el arte he encontrado la posibilidad de abrirme a nuevas perspectivas, y ahora que llevo dos años viviendo en el exteranjero puedo sentirme también parte de un discurso más global. Claro, llevo relativamente poco ocupandome de visual, estoy trabajando mucho para mejorar. Que sea música o que sea arte, todo para mí tiene que ver con el tiempo, con mi tiempo. Digamos que es algo que está ligado también a mi destino. Disponer de tanto tiempo puede sacar lo peor de nosotros o bien nuestra parte mejor, pero por lo menos el arte me permite levantarme por la mañana y decidir como ocupar de la mejor manera mis jornadas.

¿Crees que el hecho de ser famoso como músico sea para tu carrera de artista más una ventaja o una desventaja?

He encontrado más dificultades que ventajas. En Italia si eres músico y quieres hacer arte enseguida te tachan de ser alguien que quiere exagerar, que hace dos cosas a la vez y corre el peligro de hacerlas mal. Se trata de pasajes, y ahora está en mi manos demonstrar cuánto soy serio en lo que hago. Tal vez haga falta tiempo para entender plenamente lo que estoy haciendo.

Cristian Bugatti, exhibition view at Motelsalieri Roma, 2010. Courtesy: Cristian Bugatti.

Cristian Bugatti, exhibition view at Motelsalieri Roma, 2010. Courtesy: Cristian Bugatti.

En mi opinión, en tu trabajo de músico siempre ha sido presente una vena creativa visual implícita. Me refiero a la parte gráfica de tus discos, a las portadas y al trabajo con los videoclips. Me da la sensación que en un dato momento es como si tú hubieras tomado conciencia de este potencial que ya estaba presente en tu trabajo y hubieras decidido desarrollarlo concientemente, a través de un camino autónomo. ¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo?

Sí, estoy de acuerdo. Pero más que en las portadas y los videoclip, que considero un acompañamiento gráfico, pienso en muchas letras de mis canciones que están hechas de imágenes. De muchas canciones es posible extrapolar un componente visual muy explícito, utilizo las palabras para hablar de una imagen. Mis años como músico me han permitido crear una especie de banda sonora de mi vida, y ahora con el arte estoy desarrollando la parte visual, fotográmas de una película (que es mi vida) de la que ya escribí toda la música.

En tu trabajo de artista utilizas a menudo objetos de uso cotidiano y materiales tradicionalmente “extra-artísticos”. Pienso por ejemplo en el sofá que utilizaste en la instalación presentada en tu exposición personal Cristian Bugatti (2010), en la galería Motelsalieri de Roma. O en el cuadro cortado de la obra Inno, expuesto en la misma muestra. ¿Cómo eliges los materiales y las técnicas de tus obras?

No hay un método preciso. Tengo una idea, y luego trato de realizarla. No cargo los materiales con significados especiales, sólo son materiales, son medios, utilizo lo que necesito sin ponerme límites.

¿Existen modalidades de trabajo que sientes más afínes a ti, o con las que puedes expresarte mejor?

Para mi hacer arte significa sentirme a gusto con lo que hago. Las modalidades van cambiando en función del proyecto que tengo en mente.

 
Cristian Bugatti, S come senzatitolo, 2009, installation view at Museo Faraggiana, Novara. Courtesy: Cristian Bugatti.
Cristian Bugatti, S come senzatitolo, 2009, installation view at Museo Faraggiana, Novara. Courtesy: Cristian Bugatti. 
 

Hay otra frase tuya que me gustó: «cantar me sirve para expresar una sensación, con el arte estoy intentando ir en la misma dirección, enmarcar sensaciones». ¿Me puedes hablar de esta poética del “enmarcar sensaciones” sobre la que se funda tu proceso creativo?

Se trata de la relación entre sensaciones e imágenes. ¿Como se relacionan sensación e imagen? Esto me interesa mucho. Escribo una canción en la que describo una imagen, de aquella imagen espero que llegue al oyente también una sensación. La música se relaciona con las palabras para crear una tensión, a partir de la cual cada uno puede tener su propia sensación.

Con el arte el proceso es similar, si bien con implicaciones muy distintas. Creo una imagen que es también una sensación, un momento de lo que vivo, sólo que no hay ni palabras ni música, sino que es la imagen misma que tiene que hablar. Esto me interesa mucho: tener una imagen que con el silencio trata de llenar un vacío en el cual cada uno puede imaginarse un texto y una música. Digamos que el arte me permite decir lo que pienso sobre el mundo y sobre mi relación con él.

En tu interés para expresar sensaciones, es decir representar la ocasionalidad y vivir el presente – que tu llamas «presentísimo» – yo veo una cierta herencia de la actitud punk que tanto te marcó cuando eras adolescente. La idea de “no future”, “do it yourself” etc. ¿Qué opinas? ¿Hay algo de punk en el arte plástico y visual que creas hoy en día?

Quizás en mis primeros años como músico utilizé algo del método “do it yourself”, pero nunca me he considerado un artista punk en el sentido estrecho del término. La deconstrucción que ha caracterizado mis primeros años como músico no podía durar para siempre, también porque tenía la sensación de repetirme, y empezaba a ser aburrido. Me sentía encallado y necesitaba algo nuevo. Por esta razón he hecho discos muy difentes entre sí, para no sentirme tanto encarcelado. Y ahora dedicarme al arte me hace sentir todavía más libre de dedicarme a nuevas aventuras. ¡Y no sé como acabará!

¿Cuál es hoy en día tu relación con la poesía? ¿Cuánto conta la dimensón poética en tu trabajo artístico actual?

No me interesa tener una relación directa con la poesía, entendida como literatura. Pensando en Rimbaud, ahora me interesa mucho más su elección de abandono, de alejamiento del mundo literario. Hay algo romántico en todo esto. No quiero decir que yo sea un romántico…

En un sentido más concreto, entiendo la poesía como unión de dos situaciones muy distantes, de tal manera que se pueda crear una fuerte tensión. Pero yo nunca la llamo poesía. Si tengo que usar una imagen, podría decirte que para mí es como el juego del tirar la cuerda, en donde ambos equipos son muy fuertes y tiran cada uno para su lado y el importante es que nadie vinca nunca…

 Cristian Bugatti, S come senzatitolo, 2009, glass feathers sawdust gypsum. Courtesy: Cristian Bugatti.

Una obra tuya que me llamó mucho la atención es una escultura titualada S come senza titolo (S como sin título), de 2009. Se trata de un busto hecho con resina de vidrio y plumas de pájaro verdaderas que representa una especie de hombre-pájaro muy evocativo. A propósito de esta obra se han citado como antecendentes (muy acertadamente en mi opinión) algunos personajes de la mitología clásica, seres híbridos mitad ser humano y mitad animal (minotauro, centrauros, sirenas, sátiros etc.). También se han citado algunos antecedentes artísticos, como los retratos con fruta y hortalizas de Arcimboldo, los bestiarios medievales y el gusto por el monstruoso y grotesco de las Wunderkammer. Yo añadiría también las esculturas realizadas por el artista alemán Thomas Grünfeld sirviendose de la taxidermia. También hubo quien precisó que para realizar esta escultura utilizaste plumas de aves autóctonas y que ningún pájaro exótico ha sido sacrificado. ¿Me puedes hablar de esta obra? ¿Cómo surgió la idea? ¿Cómo fue el proceso de realización? ¿Qué significado tiene para tí?

La obra fue realizada en 2009 en ocasión de “Gemine muse” [proyecto expositivo de apoyo al arte juvenil italiano, n.d.r.]. El lugar elegido para la exposición fue el Museo Faraggiana Ferrandi, en el cual se puede visitar el museo de ciencias naturales, con animales taxidermizados de vario tipo. Decidí trabajar con el taxidermista del museo. Quería realizar un busto de hombre que fuese una especie de complice de todos aquellos animales taxidermizados. Tal vez tengamos mucho que aprender del mundo de los animales. En aquel periodo me sentía así, un hombre que quería sentirse como un animal, como un pájaro, encerrado en un cuerpo humano, deseando salir de una condidción que sentía estrecha. Posiblemente sea mi primer autorretrato.

Otra obra tuya interesante es Supervisione, una escultura de 2010 en la que utilizaste la pasta dentrifica: un material efímero y muy poco artístico en sentido tradicional. ¿Me puedes hablar de esta obra?

Es otro autorretrato, pero más tragico con respecto al busto de plumas. Yo prostrado por tí, en una postura absurda, somo si fuera caído. El dentrifico que goteaba le daba a la escultura una idea de eccentricidad. En aquel entonces estaba reflexionando mucho sobre mi manera de ser, sobre como los demás me veían, un músico eccéntrico que empieza a hacer el artista. ¡Es una tragedia!

Bugo, Sento tutti gli occhi addosso, Performance, 2010. Courtesy: Cristian Bugatti.

Me dijiste que entre tus referencias artísticas no están movimientos o corrientes, sino más bien artistas concretos y obras concretas. Digamos, concretos problemas estéticos y poéticos que se han resuelto de manera ejemplar y que en este sentido son para ti fuentes de inspiración. ¿Me puedes decir algún nombre de artista o de obra que consideras como referencia?

¡La lista sería larguísima!

¿Te interesa tener un estilo artístico personal bien definido y claramente reconocible, o es éste para ti un aspecto secundario de tu proceso creatívo?

Siempre me he negado a adoptar un estilo específico, y esto e salgo que puedes notar también en mis producciones musicales, tan distintas entre sí. Lo mismo vale también para el arte. Una de mis mayores preocupaciones es la de no encerrarme en una metodología precisa. No sé si me explico, es un poco como hacer de mi irreconocibilidad una señal de reconocibilidad.

En 2010 presentaste en la galería VM21 Arte Contemporanea de Roma una performance titulada Sento tutti gli occhi addosso (Siento todas las miradas sobre mi), que tuvo una gran afluencia de público y una buena aceptación por parte de la crítica. Al mismo tiempo, suscitó un cierto disagio y desorientación en aquellos que asistieron/participaron al evento. ¿Me puedes hablar de esta obra?

Es la primera performance que realicé. Quería poner el observador en la condición de ser observado, para subvertir la relación obra/espectador. Posicioné 70 personas a lo largo del perímetro de la galería, y les dije que miraran todos los que entraban en la galería, nada más, sólo mirar. Dejaba entrar los visitantes uno a uno, de tal manera que fueran solos, sin alguna posibilidad de relacionarse entre sí. No podía saber cuáles reacciones despertaría. Alguien sonreía, otros entraban y salían en seguida por la incomodidad. ¡Uno en cambio se quedó dentro y no quería salir!

¿Crees que se podría considerar el campo de la performance y del happening como una especie de evolución casi natural de tu trabajo de músico? Pienso por ejemplo en todo el importantísimo trabajo que has hecho “on the stage” en estos años, con decenas y decenas de conciertos en toda Italia, o en tu papel como protagonista de muchos de tus videoclips. Imagino que habrás acumulado en estos años una experiencia considerable…

No me interesa ser parte de mis performance en campo artístico. No creo que sea importante que esté mi persona. No quiero focalizar la atención sobre mí, sino sobre la idea, el proyecto.

¿Crees que volverás a trabajar con la performance en el futuro?

Puede ser, mucho dependerá del proyecto que tendré en mente.

En 2010 te traslataste a New Dehli. Desde entonces vives entre la India y Milán. ¿Cómo vives esta compresencia de culturas en tu vida? ¿Sientes que ello está influyendo de alguna manera en tu creatividad?

No sabría decirte. He realizado varias cosas en Dehli, más que nada son motivos para proyectos que estoy sacando adelante. El ambiente indio es muy caracterizado, pero no me interesa crear algo que sea el habitual “intercambio cultural”. Estoy tratando de desarrollar algo que tenga un valor más universal.

En 2012 presentaste en la Galería Room de Milán tu última individual, titulada Cristian Bugatti. ¿Me puedes hablar de esta muestra? ¿Qué obras expusiste? ¿Cómo concibiste y realizaste la exposición?

Expuse una sóla obra, titulada “The sound of love”. Se trata de una instalación fotográfica, formato 8 x 4 metros. Ha sido un trabajo bastante complejo de ralizar, pero quería enfrentarme a algo de gran tamaño, era algo que me debía a mi mismo, una manera de ponerme a la prueba. Además me interesaba el hecho de que el espacio de la Galería Room fuese relativamente pequeño: una obra de un cierto impacto en un lugar pequeño ¡no podías evitar de notarla! Sin embargo hubo algunos episodios divertidos debidos a que alguien no veía la obra. Te explico. La gran fotografía reproduce fielmente la pared de la entrada de la galería y ha occurrido que alguien no viera la obra porque pensaba que fuese la pared de verdad. El día de la inauguración, a primera hora de la tarde, estaba fuera de la galería cuando pasó un chaval, mete la cabeza dentro la galería y me dice: «Todavía no hay nada… ¿cuándo vais a montar?». Durante la inauguración pasó que algunas personas entraban, miraban en la sala, se acercaban a mí y me preguntaban: «Perdona, Cristian, no entiendo ¡no veo la obra!». También en los días siguientes pasó algo parecido. Cuando la galería estaba cerrada, por la noche desde fuera se podía ver dentro porque los cierres metálicos estaban levantados y las luces de la galería estaban encendidas. «Cristian, pasé a ver la exposición pero no hay nada. ¿No habías inaugurado hace poco?». En suma, el hecho de que la impresión fuera de altísima calidad y que cubriera la pared entera había creado este malentendido visual. Yo no había pensado en esta consecuencia mientras trabajaba a la obra. Las obras no se pueden controlar. Tienen una vida propia.

Muchos otros sin embargo sí que han visto la obra, la cual tenía un fuerte impacto y desorientaba bastante.

Cristian Bugatti, The sound of love, 2012. Ultrachrome HDR print on BlueBack paper, 8.21 x 4,53 m. Courtesy: Cristian Bugatti.

Desde hace unos meses has empezado a colaborar con la revista Flash Art. ¿De qué te ocupas en tu sección llamada “La caffetteria”?

Se trata de entrevistas de 3 preguntas, breves y rápidas, como tomarse un sorbo de café en compañía. Los artistas entrevistados proceden de distintas partes del mundo.

¿Qué diferencias encuentras entre “hacer” arte y “escribir” de ello?

Una grándisima diferencia. Yo no escribo de arte, hago preguntas porque tengo curiosidad por una obra o un artista. Otra cosa es reseñar una muestra o escribir textos críticos, no es mi oficio.

¿En qué estás trabajando actualmente?

En tres o cuatro cosas a la vez. Pero más que trabajos, todavía se trata de apuntes. Trabajo seriemente solo bajo presión cuando tengo programada una muestra, si no no hago nada.

¿Tienes ya algún proyecto artístico en marcha para el próximo futuro?

El único proyecto en el que estoy trabajando actualmente es tomar algunos antiinflamatorios porque me acaban de sacar un diente.

Contacto Cristian Bugatti:

Twitter: @bugobugatti

Facebook: BUGO

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