Hacia nuevos modelos de comisariado. Del poder a la participación

Desde hace tiempo se habla de la crítica y el comisariado como prácticas en crisis, que necesitan urgentemente redefinirse y reinventarse, buscar nuevos modelos.

En el caso de la crítica de arte, como comenté hace algunas semanas en mi blog, los nuevos modelos, basados incluso en conceptos como la participación o la cocreación de contenidos, vienen marcados por los cambios en la comunicación, por la importancia cada vez mayor de internet, los blogs y los redes sociales en la difusión de contenidos culturales, una situación que se une a la presencia, cada vez menor, de este tipo de contenidos en los medios de comunicación tradicionales y a que, poco a poco, la crítica se ha ido volviendo cada vez más aséptica y superficial.

Pero, ¿Qué pasa con el comisariado de exposiciones?

En mi opinión, la crisis de esta práctica surge del exceso, y no sólo porque según algunos, sobren comisarios. Ser comisario de exposiciones es una profesión muy bien remunerada (para algunos, unos pocos) y muy bien considerada dentro del mundo del arte contemporáneo. No hace mucho leíamos cómo los comisarios de exposiciones habían relevado a los críticos en las listas de los más poderosos del mundo del arte, en la que, por cierto, cada vez aparecen menos artistas.

Este poder da lugar a grandes producciones, a exposiciones espectáculo vacías de contenido en las que no se tiene en cuenta al espectador (se da por supuesto que al artista sí, aunque muchas vez tampoco es así). Este poder, además, es alimentado por grandes museos y centros de arte que a su vez ejercen como centros de poder y que favorecen estas prácticas, en las que se olvida que el comisario debe ejercer el papel de mediador entre las obras y el público porque es más importante la repercusión mediática y el número de visitantes.

Junto a esta realidad ha surgido una nueva metodología de trabajo en los museos, basada en la participación de sus usuarios, en mayor o menor grado según cada caso, a través de diferentes canales.

click

El primer museo en desarrollar una exposición siguiendo metodologías de comisariado participativo fue el Museo de Brooklyn, que en el año 2008 inauguró Click, un proyecto basado en el libro The Wisdon of Crowd, en el que James Surowiecki afirma que ·una multitud diversa es a menudo más prudente en la toma de decisiones que los individuos expertos”. El Museo de Brooklyn trató de analizar si esta premisa podría aplicarse a las artes visuales, a partir de una convocatoria abierta a sus visitantes y a los miembros de su comunidad online cuyo esultado fue una exposición física de fotografías aportadas y seleccionadas por sus propios usuarios.

Durante 2012 se habló mucho sobre Public Property, una exposición crowd curated del Walters Art Museum de Baltimore, en la que el público fue el encargado de elegir, a lo largo de un proceso iniciado en diciembre de 2011 y estructurado en fases sucesivas, el título, la temática y las obras. El Museo la presenta en su web como un experimento que trata de responder preguntas como ¿Cómo podemos nosotros, el público, trabajar juntos para tomar decisiones sobre el arte? ¿Qué elecciones vamos a hacer? ¿Son válidas?

publicproperty

El balance final fue que 53000 personas seleccionaron 106 obras de arte de la colección del museo, de las cuales 23 fueron las expuestas en una muestra gratuita celebrada entre el 17 de junio y el 19 de agosto de 2012.
En España, el CCCB ha incorporado la participación a proyectos expositivos como Brangulí estuvo aquí, ¿y tú?, una iniciativa desarrollada a través de internet en la que, con la colaboración del colectivo Barcelona Photobloggers, que desembocó en la muestra Barcelona 2000 – 2011, celebrada en paralelo a la exposición Brangulí, Barcelona 1900 – 1945. Casi seiscientos autores enviaron al CCCB más de 4000 fotografías a través de un grupo de flickr, de las que un jurado seleccionó 324 finalistas y 10 ganadoras que fueron impresas en gran formato para la exposición. Las fotos mostraban la ciudad de Barcelona en la actualidad y complementaban, al mismo tiempo que añadían valor, a las fotografías tomadas por Brangulí en la misma ciudad durante la primera mitad del siglo XX.
Exposició "Barcelona. 2000-2011" al CCCB
Flickr CCCB
La projecció de les finalistes també va generar molta expectació
Visitantes de la exposición Barcelona 2000 – 2011. Flickr CCCB

También el CCCB, y con mayor alcalce mediático, desarrolló en 2012 Pantalla Global, un proyecto coproducido con el Museo San Telmo de San Sebastián  y basado en el libro del mismo nombre de Gilles Lipovetski y Jean Serroy que, además, ejercieron de comisarios de la exposición junto a Andŕes Hispano. Pantalla Global es una exposición audivisual que combina, en siete bloques temáticos o pantallas, materiales creados por especialistas (cineastas, videoartistas o documentalistas), lo que se llama dentro del proyecto “el campo”, con imágenes proporcionadas por la “creatividad colectiva”, que supone el “contracampo”. Tras la exposición física en el CCCB y el Museo San Telmo de San Sebastián, el proyecto tiene continuidad virtual a través de lo que se ha denominado Postexposición, un archivo colaborativo con el que se pretende reflexionar acerca de los cambios que se producen en el medio audiovisual.

029.Lafotografica_6471
Foto @lafotografica. Web de CCCB
pantallaglobal
La incorporación de procesos participativos a proyectos expositivos debe desarrollarse siempre con unos objetivos definidos, en relación directa con los objetivos específicos del museo, y puede enriquecer la relación del museo con sus públicos y garantizar su impacto en la comunidad local, además de combinarse con modelos tradicionales de comisariado. La incorporación de la participación no implica que se vulgaricen los contenidos ni mucho menos puede considerarse como una irresponsabilidad por parte de los museos.

En todos estos casos, la figura del comisario se virtualiza, se convierte en un proceso colectivo, adquiere otros matices y desarrolla otras funciones, como moderar y guiar a los usuarios durante el proceso participativo o diseñar y gestionar las herramientas a través de las que se canalizará la participación.

La pregunta ahora es: ¿es el comisariado participativo la alternativa al comisariado tradicional, o existen otros modelos? 

Desde mi punto de vista, el futuro del comisariado se encuentra en la combinación de los modelos tradicionales con modelos participativos que permitan al comisario actuar como verdadero intermediario entre las obras y el público.

¿Qué pensarán los comisarios estrella de las exposiciones crowd curated?
Texto original: Hacia nuevos modelos de comisariado. Del poder a la participación en el blog Zapatos Rosas

3 Respuestas a “Hacia nuevos modelos de comisariado. Del poder a la participación

  1. Gracias por tu comentario. En primer lugar, mi nombre es Montaña, no Zapatos.

    No he interpretado mal tu post, pero en él comentabas que la participación, si no era bien llevada, podría ser una irresponsabilidad por parte del museo, y lo he puesto como ejemplo, porque me parece una cuestión interesante que sólo he leído en tu blog.

    Por otra parte, mi planteamiento es que la participación no puede desarrollarse a través de un sistema de votación sin más, sino que tiene que ser guiada y moderada desde el museo, y que estas son, desde mi punto de vista, competencias que debería asumir el nuevo perfil del comisario.

    La participación debe tener unos objetivos en relación con los objetivos del museo, y puede ser una buena herramienta para implicar al público, pero mi apuesta se basa en modelos mixtos, que combinen el modelo tradicional de comisariado con modelos participativos, que puedan añadir valor a la exposición tradicional.

    • Montaña (intenté poner Zapatos en cursiva), por la manera de comentar mi post se podía interpretar que estoy en contra de la participación de los visitantes. Y nada más lejos de la realidad.
      De lo que estoy en contra, eso sí, es de aplicar cosas sin pensar antes. Y en este tema en concreto (como tantos otros que afectan a las instituciones culturales) me temo que por aquí se harán cosas perecidas por venir las novedades de donde vienen (EUA).
      TOTALMENTE de acuerdo con lo que comentas (tanto en el post como en tu comentario).
      Saludos.

  2. Zapatos, creo que no has interpretado del todo bien el post que citas, en el que me preguntaba hasta donde debían llegar los límites de la participación en la concepción de exposiciones temporales por parte de los museos.
    Si se entiende que esta actividad estrella de los museos debería siempre (otra cosa es la cruda y lamentable realidad) avanzar en el conocimiento científico de la tesis que propone, no creo que la exposición Public Property del Walters Art Museum lo haga.
    Ahora bien, como ya comentaba, si se propone como experiencia para explorar los límites de la participación de los visitantes, me parece genial.
    La cuestión de fondo es: ¿hasta donde debe llegar la participación? Y la respuesta no debe pecar ni de buenismo ni de ingenuidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s